a Lisi Turrá (poeta)
¿Dónde naciste ?
Nací en Buenos Aires, Argentina
¿ Por qué Guadalajara, como tu segundo hogar ?
Llegué a Guadalajara con mi pareja por un trabajo y
aquí nos quedamos, desde 1998.
México es un país que me ha partido la cabeza en
veintemil pedazos, por su mística particular, su locura y su misterio. Ese
misterio me dio una visión distinta de la vida y ha favorecido mi escritura
poética. Dudo que si me hubiera quedado en Buenos Aires yo estuviera
escribiendo como lo estoy haciendo. Uno se “trastierra”, como ha dicho Gelman.
En mi caso considero que no cambié un país por otro, simplemente sumé a mi vida
otra patria que me dio amigos, la posibilidad de seguir creciendo como poeta y
una visión cosmogónica que linda con la magia. Argentina es un país demasiado
racional, más aun viviendo en la capital, que te obliga muchas veces a ser
“perfecto”. En México la perfección se logra por el camino de prueba y error,
con libertad y espontaneidad. De otro modo jamás hubiera podido hacer radio sin
tener la más mínima experiencia, apoyada y sostenida por dos grandes poetas
como son Raúl Bañuelos y Jorge Souza. Ellos vieron en mí alguna condición para
lanzarme a un proyecto de esa naturaleza, en una radio de gran difusión en
Jalisco como es Radio Universidad de Guadalajara, 104.3 FM. Nuestro programa,
“Las ruecas del tiempo, poesía para destejer la memoria”, me dio una gran
capacidad de investigación y mucho conocimiento. Me lo sigue dando, es una plusvalía
que no tiene precio.
FULANA es un libro amasado y cocinado durante largos
ocho años. Después de publicar Vía, en el 2001, supe que mi trabajo poético
debía ser sometido al rigor y a la experiencia de lectura de grandes poetas.
Fue decantando lentamente, como cuando se derrite una vela y me permitió
amalgamar una voz argentina mezclada con la mexicana, producto de mi vida aquí.
Uno no se puede sustraer al habla cotidiana del lugar donde vive. El resultado
fue algo que para mí es magnífico y original. Es un libro con pulso musical de
ranchera pero más de tango, algo así como una mezcla de “Museta y de Adelita”.
En la primera parte hablo de las cosas que conforman mi mitología personal: la
muerte, la soledad, los gatos, el insomnio, la escritura poética. La segunda
parte está dedicada a los artistas que
de alguna manera me han marcado y que siempre andan volando alrededor mío como
las musas. Claro que hay muchos más que no están en este libro. La tercera
parte es el “Chan chan” del tango, una coda, una reflexión desolada de lo que
soy y lo que me falta.
Tengo publicados dos libros:
VÍA / Universidad
de Guadalajara / Campus universitario del norte / 2001
FULANA / Editorial La
Zonámbula / 2009
La poesía es un vehículo misterioso que me permite
expresar el inconciente. Rimbaud decía que te da videncia, Octavio Paz que es
oracular. Yo coincido con eso. Lo que la razón no me permite ver, la poesía me
lo sirve en bandeja, aunque muchas veces sea hermética hasta para mí que la
escribo. Es infinita e insondable. La poesía, como los gatos –que a la hora de
hacer gatitos pueden muy ruidosos– llega a manejar un silencio casi
sobrenatural. La poesía y los gatos me curan la cabeza.
¿Qué opinas de los
jóvenes escritores?
Fundamental leerlos y escucharlos, fundamentales son
las revistas que los publican, pues ahí se cocina el guiso de lo que será
después. Eliot decía que ha partir de los 25 años un escritor se puede comenzar
a considerar maduro. Te puedo nombrar algunos jóvenes poetas de Guadalajara que
están transitando por la buena senda: Abril Medina, Paty Mata, Danivir Kent,
Hugo Plascencia, Leticia Cortés, Xitlálitl Rodriguez, Fernando Carrera, entre
otros.
¿Cuáles son tus tres libros favoritos?
¡Son mucho más que tres!
A los 18 años me deslumbró la poesía de Raúl González
Tuñón (Arg) y me lo eché todo, podría decirte que es el que me abrió la puerta.
Tiene un libro maravilloso que se llama “A la sombra de los barrios amados”.
“Sordomuda” de Jorge Boccanera, también argentino. Marosa di Giorgio de Uruguay
con sus “Papeles salvajes”, los cuentos de Clarice Lispector, las novelas de
Conrad y Dostoievsky, la poesía de William Blake, Rubén Bonifaz Nuño, los
chinos, Nezahualcoyotl, Eugenio Montejo, Gelman,
“Gargantúa y Pantagruel” de François Rabelais, La
“Ilíada y la Odisea” de Homero, “La Eneida” de Virgilio. Me mató “El infierno”
del Dante y “El río” de Luis Cardoza y Aragón. “La tierra Baldía” de Eliot y no
me quiero olvidar de Vallejo, Neruda, Cisneros. Una maravilla más: “Poeta en
Nueva York” y toda la poesía de Lorca.
¿Le sigo? Los poetas del tango: Homero Manzi, los
Expósito, Cátulo Castillo, Discépolo, Gardel. Los poetas del rock de la ciudad
donde crecí: Spinetta y Charly García. Esto es infinito, no puedo reducirlo a
tres.
¿Dónde fue tu primera lectura?
En la cantina de La
mutualista, en 1998. Cuando llegué a Guadalajara estaban organizando
“los lunes de poesía” y yo empecé a colaborar haciendo unos carteles para cada
presentación. Arturo Suárez se encargaba de las reseñas de libros, y ahí
andabamos todos licor en mano disfrutando del momento. Me tocó leer con Miguel
Reinoso. No me olvido más, estaba muy nerviosa.
¿Qué piensas publicar actualmente?
Estoy escribiendo dos libros: uno de poemas eróticos y
otro más reflexivo y filosófico que tiene que ver con la escritura poética en
líneas generales. Según el ánimo le entro al libro. El erótico ya lo tengo casi
terminado, aunque me faltan algunos “desmanes” por escribir todavía.
¿A los
cuántos años comienzas
a escribir ?
A los once
años, sin que nadie me lo demandara, y me salió poesía. No era para nada
conciente, afortunadamente.
¿ Dónde
encontramos tu último libro?
En Guadalajara: en las librerías Gonvill, El Ágora,
Ítaca, y directamente con la editorial La Zonámbula, o conmigo
¿Cuáles son tus tres
escritores favoritos?
Libros y escritores no los puedo separar, como habrás
visto en la pregunta más arriba.
Pero para ilustrarte un poco más mis debilidades
artísticas te nombraría algunas películas que me impactaron como lo hizo la
literatura: “Amarcord” de Federico Fellini, “Yojimbo el mercenario” y “Los
siete samurais” de Kurosawa, “Milagro en Milán” de Vittorio de Sica, “La
trilogía de Samurai” de Hiroshi Inagaki, “Brazil” de Terry Gilliam, “Pulp
Fiction” de Tarantino, “Oldboy” de Chan-Wook Park……… ¡Híjoles! ¿Ya estufas?
Por Alberto
Neri.
