ENSAYO


                    FERNÁN SILVA VALDÉS, POETA DE DOS ORILLAS



El escritor uruguayo Fernán Silva Valdés (Montevideo 1887- 1975) fue el padre de la corriente literaria denominada nativista. Aunque es necesario reconocer que su primer libro de versos que llevó como título Ánfora de barro y que viera la luz en 1913, está inmerso dentro de la corriente modernista; un poemario posterior denominado Agua del Tiempo (1921) será un emblema de dicha corriente en la poesía uruguaya.
 
Sus siguientes poemarios, Poemas nativos (1925), Intemperie (1930), Romances chúcaros (1933) y Romancero del Sur estarán inmersos dentro de la corriente nativista. Su vinculación con los géneros populares fue casi simultánea con el hallazgo del nativismo. Por su incursión en diversos géneros, ha sido  considerado uno de los escritores más creativos de las letras Latinoamericanas.

Escribió prosa y teatro, entre sus obras destacan “Santos Vega”, “Por la gracia de Dios” y “Barrio Palermo”. En uno de sus múltiples viajes a Buenos Aires conoció al célebre músico Juan de Dios Filiberto con quien elaborará el tango “Clavel del aire” que interpretará un uruguayo universal, me refiero a Carlos Gardel.
 
Siguiendo con su prolífica autoría tanguera, con Matos Rodríguez compondrá “Adíos Argentina”, que cantará Libertad Lamarque en la película del mismo nombre,  como una premonición para la espectacular actriz y cantante que terminará sus días en México en el año 2000 luego de un largo autoexilio.

Pero sin lugar a dudas la gran aportación de Fernán Silva Valdés es darle jerarquía artística al espíritu criollista haciendo resaltar en parte de su obra los motivos camperos y del hombre uruguayo. Escribió hasta los últimos días de su vida, que se apagó el 9 de enero de 1975. Años antes en 1972 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura de la República Oriental del Uruguay e integró la Academia Nacional de Letras de su país.

 Su obra trascendió las fronteras del Río de la Plata. Poco después de su fallecimiento, su hijo el arquitecto Fernando Silva Valdés a través del diario montevideano El País dio a conocer parte de la correspondencia del escritor con distintas personalidades. He seleccionado algunos trozos de la misma; en un escrito fechado el 16 de enero, de un año olvidado (no lo menciona), Pablo Neruda, Premio Nobel de Literatura en 1971 escribe:
 
“¿Le escribo? ¿No le escribo?”

Y al fin como ve, le escribo. ¿Para que? No sé. Tal vez para decirle que “Agua del Tiempo” me gusta, me gusta. Mucho. Tal vez para que llegue una carta desde lejos, de un hombre que usted no conoce y que se sabe bueno. Y que es triste y que sufre. Y que estaba ayer a la ventana, sin pensamiento, inmóvil, cuando llegó su libro, en viaje desde hace mucho tiempo. Así es que Ud, Ud, que está lejos, estuvo ayer, llegó ayer, y descendió a mi casa en medio de este pueblo feo, que se llama Temuco”.

 “Quiero leer más cosas suyas, y me hablará de su vida. Yo quería decirle mucho más. Se me ha olvidado ya todo. Y si me escribe, no me conteste, escríbame”.

“Saludo grande de Pablo Neruda”.
 
El famoso actor y locutor uruguayo, Santiago Gómez Cou, desde Barcelona, en 1937 le da a conocer que está realizando la difusión de su obra literaria y le sorprende que “muchos lo creen argentino”.

Mientras que la poetisa chilena Gabriela Mistral, primer persona ganadora de un Premio Nobel para Latinoamérica, en su caso de literatura en 1945, lo trata en sus cartas de “Querido amigo” y parece que por ese entonces estaba ocupándose  de la edición de sus obras en Perú.
 
También la poetisa argentina y exponente de la corriente modernista, Alfonsina Storni, le hacía saber en enero de 1922 que según ella, “los suyos son viriles, nobles, originales poemas. Muy bella su alma, muy bello su libro, muy madura su juventud”.

 Por otra parte el recientemente fallecido escritor argentino Ernesto Sábato quien fuera Premio Cervantes de Literatura; en 1953 refiriéndose a una de sus obras cumbres lo felicita por la puesta en escena de la misma y comenta: “Estoy seguro que ha de haber sido muy emocionante ver la figura de Santos Vega en esta nueva salida de la ficción”.

 Fernán Silva Valdés, fue un poeta de dos orillas, su profusa obra fue generada en ambas márgenes del Río de la Plata y contribuyó a unir más a los pueblos hermanos de Argentina y Uruguay (les llama “pagos gemelos”).  Una muestra de ello la encontramos en “Mujer Rioplatense”.



                                               MUJER RIOPLATENSE



Mujer de estos pagos, marinera de playas dulces,

pescadora de novios en la red de las pestañas.

Mujer esbelta y curva

como la línea de los tangos,

y que lleva en las caderas

la pinta de un mundo cercano.



Mujer de sangre cruzada

venida de todas las rutas del mundo.

Cocktail de colores

que la vida moderna sacude

y da blanco y celeste.



Mujer enfocada al futuro,

cariátide viva para una

arquitectura racial;

mujer de los pagos gemelos

que blanquean en ambas orillas del mar;

el color de las olas se ha metido en tus ojos,

el color de tu carne

es hijo de la arena y el sol;

el parpadeo de tus pestañas

tiene a un lucero por entrenador.



Mujer que ríes y cantas y lloras y sueñas

en las tierras que moja el gran río pariente del mar;

mujer despedida al futuro

y a gran velocidad,

eres la cariátide viva

para una arquitectura racial.



                                                 Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez
                                         

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