Rafa Medina
Por
Alberto Neri
¿De los
libros que has
escrito, con cuál te identificas?
Existe identificación con cada uno de ellos, lo que
varía tal vez es la resonancia emocional que puedes tener con cada de tus
títulos. Crónicas del Civil es muy
significativo para mí porque fue mi primer libro y fue ideado en gran parte en
una de las camas de ese grandioso hospital, el médico que en un instante pasa a
jugar el papel de enfermo tuvo un gran impacto para mi persona. La cruz de la bestia me resulta entrañable
porque el reto que me impuse de relatar a la Guadalajara histórica a través de
historias y personajes cotidianos tuvo un resultado alentador y buenas
críticas. De Samor y otros lugares cursis es un libro más maduro
que me indicó que temas sencillos, como puede ser el desamor, son inagotables y
siempre atractivos. Y desde luego El
Genético, el Santo y otros alienados sin máscara tiene una trascendencia
personal porque es como un rellano en mi camino literario, reúne de varios textos
de mis primeros libros de relatos y algunos otros que fueron publicados en el
suplemento Tapatío Cultural.
¿Por qué
el título de tu libro “Arma vacía
y otros cuentos para impotentes”?
Porque la impotencia sexual es el eje que une a cada
uno de los relatos que componen el libro. Un tema que desde mi perspectiva
tiene un atractivo literario inigualable y pocas veces tratado. Aunque hay que
reconocer que el tema siempre será un mero pretexto para la creación y lo
verdaderamente trascendente siempre será lo que puedas hacer con él. Sin
embargo creo que este en particular tiene un potencial atractivo donde se puede
mostrar al sujeto-personaje con crudeza y en toda su dimensión humana. Y no
sólo al que la padece, sino todas las personas que la sufren con él. Las
posibles maneras en que se vivencia e intenta negociar con la imposibilidad de
lograr una erección es de lo que trata este libro. Arma vacía me pareció un título atinado por la carga simbólica que
tiene para su temática y porque es el título de uno los relatos principales.
¿Cómo te
sientes con tu nueva casa
editorial Arlequín?
Cómodo y sumamente feliz. Arlequín es uno de los
escasísimos ejemplos de profesionalismo y sobrevivencia editorial. Formar parte
de un catálogo como el de ellos no puede ser más que gratificante. Por otro
lado, una de las cosas que me parecen más atractivas de pertenecer a una
editorial profesional es la posibilidad de tener una distribución más eficaz y
una disponibilidad real de tu libro, situación que es terriblemente complicada
para editoriales más pequeñas
¿De cuántos
personajes estamos hablando
en Arma vacía?
No sé cuantos personajes integran el libro. Son
catorce relatos donde en la inmensa mayoría de casos aparecen dos o tres
personajes por cuento, los que experimentan cada uno muy a su manera una
situación de impotencia. Desde el diabético que siente cómo su vida se derrumba
poco a poco hasta llegar a la disfunción sexual hasta los sujetos que canalizan
ese tipo de situaciones a través de perversiones o violencia. La mujer que lo
vive como una liberación o aquella que lo experimenta como uno de sus peores
martirios. Intenté ofrecer al posible lector una gran cantidad de perspectivas
y tonos emocionales ante situaciones más o menos similares logrando un crisol
que espero sea atractivo y, sobre todo, literariamente eficaz.
¿Cuántos años
han pasado para que llegue
este trabajo nuevo?
Seis años, porque el más reciente El Genético, el Santo y otros alienados sin máscara como te comenté anteriormente fue una compilación. Un
año, seis o diez, no creo que tenga un significado relevante más que para el
autor. Siempre tiene que haber tiempo para detenerte, reflexionar, decidir,
arrepentirte, recular, avanzar, en fin, tomar respiros y decisiones
significativas. Los textos tienen que reposar, darles tiempo y considerar si
verdaderamente deben publicarse o no.
¿Cómo surge
la idea, un concepto
para comenzar a
escribir?
Me supongo que cada escritor, desde el aficionado
hasta el encumbrado, tendrá sus mecanismos, sus motivaciones y sus maneras de
abordar el oficio de la literatura. En mi caso, como psiquiatra, tengo la gran
fortuna de vivir de escuchar historias todos los días, tengo un suministro
inagotable de imágenes y situaciones dramáticas e impensables de la condición
humana que en cualquier momento encienden los misteriosos engranajes de la
creación. Saber escuchar, respetar y entender esas historias en su justa
relación con tu propia historia personal, tus lecturas y tus crisis son, por lo
menos en caso, los ingredientes vitales para comenzar a escribir mis relatos.
¿Qué género
te gustaba leer
de joven?
Lo que estuviera al alcance de mis manos. Provengo de
un hogar donde los libros eran objetos escasos y no indispensables. México a través de los siglos y la Biblia durante mucho tiempo eran los únicos libros disponibles en
mi casa, por lo que fueron recurrentemente visitados por alguien ávido de
lecturas y que no se arrepiente de refugiarse en esas páginas que dejaron una
huella honda en mi espíritu lector. Poco a poco fueron llegando los libros.
Significativos en mi juventud: Gog de
Giovanni Papini y Noticias del imperio
de Fernando del Paso
¿Para Rafael
Medina que debe
de reunir un lector?
Me parece un tanto absurdo ponerle exigencias a un lector,
con que exista es más que suficiente y consolador. Sin él, tú no tienes sentido
como escritor.