Pájaros de pan
El poema nació pájaro
Y se convierto en alimento del hombre…….
Los
pájaros nacieron del cristal
y
no han podido
salir
de la botella
alzan
el vuelo
y cambian de dirección
en el asfaltado cielo
el
miedo les fue arrancado
solo
hermetismo - furia en sus ojos
Todo
fluye al revés
volar
se les convirtió en sueño
este
aleteo de panzas al vacío
les
rompe el pico
les
rompe el silencio
que
se despluma en palabra
La
botella explota
En
el punto más alto
solo
vértigo
La
muerte los traiciona
los
abandona
en
esta realidad atroz
de
un espacio
nulo y vacío.
El
universo es sabio
pero
los pájaros duran poco
este
universo nunca tiene larga vida
tampoco los poetas
la
música de los pájaros
quiebra
el horizonte
y
entra sin saber
los destellos de la memoria
atiborrada
de fragmentos imitando tiempo
real
pesadilla de vernos infinitos
nada
está aquí,
nada
está allá
El
mundo es una rueda ensortijada
una
isla moribunda
que
se pierde en las astas
el
espanto del recuerdo
aparece
De
dónde vienen
tus aletazos
han
traído la niebla
que
divide el cielo de la tierra
instaurando
fronteras
que
no poseen ciudadanía
nada
es comestible ya
el
amor
es padecer la verdad
pensamiento
imitado
o asimilado
Este
aire cada vez más angosto
atado
a la frontera
que
es el morir
protejo
tu recuerdo
Pájaro
unida
a la verdad y a la mentira
te
desmitifico en tu viaje
altero
esta relación radical
entre
naturaleza y humano
habito
la metáfora
traducción
de mi niñez
antes
de ser tiempo en ausencia
antes
de ser el reflejo actuado de la vida.
Como
me has hallado
en
este viaje que nunca para
si
no estoy
en este sitio.
Piso
con pies de alas
encima
de la sombra
que
me niega
no
existe el vuelo
en
este segundo perdido
que
es la nación del
dudar.
Tras
el disfraz de mi viaje
una
silla metálica
explica
absorta
la
naturaleza- pesada
que
martilla la
compresión
de mi ser
Soy
solo un objeto imaginario
soñando
un vuelo
soñando
una nación
que
me deje andar su arboreidad
que
deje su ser- eidad
para
convertirse en seres como seres
Sólo es eso.
Paula Andrea Gaviria.
Medellín, Colombia.
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Esto es un saludo al sur
A Daniel Gorosito Pérez
“Las alas cerradas de los ángeles
se inclinan ante las alas abiertas del
papagayo”
INTRIAGO
Ausencia
te
doy el adiós de los patos
un
surco seco que ha dejado el sol
aún
no llueve pero siempre se está se inundando un pueblo
esto
es un saludo al sur
el
mundo es en sur redondo
no
importa dónde estén las monarcas
esa
es la lección que escojo de tu lucidez
no
importa dónde estén las monarcas
las
alas cerradas de los ángeles
se
inclinan ante las alas abiertas del papagayo.
Belli Mario
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El Rinoceronte Y El Súcubo.
“Penia, estrechada por su
estado de penuria, se propuso tener un hijo de Poros. Fue a acostarse con él y
se hizo madre del Amor.” Platón.
De
entre todos los demonios,
me
tocó de verdugo el de tu ausencia.
Sus
cuernos son la desesperación
que
me embiste colérica.
Sus
ojos de fuego, el dolor de verte
solo
en mis sueños.
Sus
labios, el imperante silencio.
Su
lengua bífida, el sentir la derrota.
Su
sustancia es la ironía
de
saber que fuiste pero ya no vuelves.
El
castigo que me tocó pagar por los besos
es
el tormento del recuerdo,
de
saber que fui parte del cielo
y
ahora vuelo bajo sobre pantanos de hierro.
De
entre todas las torpezas,
cometí
el error de perderte.
La
locura que se vive en el pandemónium
es
similar a los aullidos de lobos,
sabes
bien que te están olfateando
y
se encuentran deseosos de degustar tu carne,
pero
aún no sientes la mordida
y
por eso te duele.
Estás
esperando tu muerte,
como
yo espero tu regreso.
Dicen
que de las peores tragedias
las
víctimas son las que mejores recompensas merecen;
te
juro que he sufrido mucho,
tu
demonio aún no me muerde
y
aunque no aúlla, en verdad que me mira,
sus
ojos son los que me hacen sentir
la
angustia del perpetuo delirio.
No
todo ha sido malo, es cierto,
el
diablo le ha enseñado mucho al joven rinoceronte,
ahora
sabe que para parir sentimientos
es
bueno picarse fuerte las costillas,
conoce
también que de las grandes tristezas
son
los moldes dorados, de elegancia y elocuencia,
los
que vienen a levantar aquello quebrado.
Es
en serio que he pagado demasiado
el
compartir tus sonrisas
y
también es verdadero que ahora
me
siento mejor preparado para tu demencia.
Sé
que este demonio está escombrando el terreno
para
tu regreso,
pues
de entre todas las catástrofes
me
tocó poseer un corazón ardiente.
Estoy
deseoso de tu locura e irreverencia,
pues
de entre todas las ambiciones
anhelo
el volver a enamorarme.
Demonio
del amor hazte presente
y
muerde de una vez por todas mi ser.
Irving Jesús Hernández Carbajal.
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El silbido
del camotero
Irredenta
sobre los brazos
De
una asepxia clínica,
Mi
madre espera su salida.
Nació
de un corazón roto,
Internada
por una semana.
Esperamos
pues,
comiendo
parsimonia.
En
la habitación contigua,
Revienta
la funesta alarma.
Un blanco
rostro, externo y ajeno
Ya
ve su vida sangrar en hilo.
Nuestra
puerta a medias abierta,
Ve
pasar doctores, enfermeras,
Aparatos…
Todos en desesperada carrera.
A lo
lejos, suena un camotero.
Su
silbido no recula, ni retrocede,
Yo
bajo la mirada, niego lo humano.
El
silbato del camotero sonríe,
Ya
las caras vistas por la puerta
Pierden
el color, la firmeza impuesta
Los
aparatos clínicos ruedan por la sala
Suenan
los pugidos de rendida esperanza.
Mi
madre calla. Calla al oír
Sus
laberintos de muerte. Mis tímpanos
Sangran
por un futuro sepelio
Los
dos callamos, silencios ahogados por el camotero.
Aléjate
silbato. Abres estrías de muerte,
Chillas
al hombre en retiro,
Hielas
a mi efímera madre.
Minutos
después, craso silencio,
Pírrico
del cuarto silencio,
Lejanas,
brillan dolores las lágrimas
Junto,
un cuarto callado.
Y
largo, profundo, silba un sepulcral camotero.
Rui Cavera