UN POCO DE:
La sabandija del
teatro: Mariana Hartansánchez
Un acercamiento a la enamorada de la palabra
Por Romina Cazón
Mariana
Hartansánchez es una mujer con mucho
talento en el área en que se desenvuelve: teatro, canto y literatura. Además de
ello posee la virtud de ser carismática,
sencilla y amena. Cuando habla, también hablan sus ojos, sus manos, su cuerpo
entero. Es casi imposible verla callada, ella es la expresión más amplia del arte, de la vida. Será por eso que no le preocupa tener ayuda de
alguna institución, para ella el teatro es parte de su cotidianidad, es algo inherente a su estructura corporal.
Muestra
una sonrisa vertiginosa y levanta la frente cuando comenta de sus obras, del
espacio que tiene en la ciudad de
Querétaro con el grupo Sabandijas del Palacio, el cual desde sus inicios ha
tenido mucho éxito, tal vez no el económico, pero sí el de la gente que la
rodea cuando hay una función. En definitiva a Mariana le importa vivir el
teatro, compartirlo y hacer que le suceda algo al público cuando la mira llorar,
cantar o reír. Ella mueve con el teatro,
aborda temas que parten de su interés,
pero al mismo tiempo es un interés de todos. Apunta a una cuestión política,
religiosa y social que están muy marcadas en sus obras. Soy partidaria de que el teatro tiene que ser
popular, de que no tiene que ser un teatro incomprensible, al contrario, tiene
que llegarle a la gente; y que tiene que tener muchos niveles, dice ella mientras mueve las manos que dicen lo mismo. Y aunque no diga nada, ella siempre
dice algo: Me puedo llevar bien con el silencio cuando se que es verdaderamente
necesario, cuando se que la palabra puede ser lesiva que puede trastornar, no
en todo momento, acepto que también algo de lo que a mí me interesa
trabajar también en el teatro es justamente
lo no dicho. Cosa que no ha de
ser difícil para Mariana, puesto que tiene las herramientas necesarias para
decir algo sin necesidad de la palabra.
Es sorprenderte
charlar con ella, porque parece que no habla una mujer, son muchas mujeres en un
solo nombre: opina, comenta, se ríe, juega, se transporta, imagina y está
haciendo su propia obra: su vida. Mira a
ninguna parte o a todas partes: tiene a unos metros a su hija, que es la
extensión de ella misma (ambas son una sola cosa, y están en el punto medio de
la infancia y la adultez); me tiene
sentada a su lado, y parece que no estoy, salgo de su escena, los ruidos del café también
y dice: soy una enamorada de la
literatura y del teatro y estoy enamorada de la palabra y estoy enamorada del
arte en general como única forma de poder lidiar con el mundo. El mundo me
pesa mucho en muchos sentidos, pero me
enamora que pueda tener una transcripción mágica, o sea que pueda significar, y
el hecho de que el mundo sea un signo, que sea un símbolo y que siempre lo
puedas mantener y lo puedas llevar a escena, creo que eso puede ser también un poco sicótico porque de pronto
todo lo piensas en términos de teatro. “¿cómo podría hacer esto?” aislar
los momentos, aislar los instantes, las
imágenes, las palabras, los sucesos, para mi es una cosa como de apasionamiento
completo. Y es la única forma en que puedo entender el mundo y me enamora la
vida por eso en realidad
Mariana Hartasánchez Frenk
(México, DF. 1976) Dramaturga, actriz, directora y cantante. Cursó la carrera
de Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UNAM, así como el diplomado en Actuación en el Centro Universitario de Teatro
de la misma casa de estudios. Formó parte de diversos talleres literarios
impartidos en la Escuela de Escritores de la Sogem. Recibió la beca en el área
de dramaturgia de la Fundación para las Letras Mexicanas, en 2004. Obtuvo
menciones honoríficas en el Premio Nacional de Dramaturgia “Gerardo Mancebo de
Castillo”, en 2005, con la obra La
graciosa comitiva del Leteo; y en el Premio Nacional de Dramaturgia “Manuel
Herrera Castañeda”, en 2005 y 2006, con las obras Canción de Gershwin y Mediodía
en el Mar de los Sargazos, respectivamente. En 2002 fundó la compañía de
teatro independiente Sabandijas de Palacio, misma que ha
trabajado de manera ininterrumpida con montajes de muy diversos géneros. En el
2006 obtuvo la residencia otorgada por el Royal Court Theatre, para desarrollar
su labor como dramaturga, en la ciudad de Londres.
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NARRATIVA
El hacedor
Alzó la mirada
y, de pronto, algunos pájaros azules se transformaron en agudos cristales de
color carmesí, cayendo con aplomo hasta el suelo. No sabía el motivo, pero su
intuición le decía que pronto habría cambios, probablemente antes de lo que
podía imaginar. La labor de Hacedor no se aprendía de la noche a la mañana, y
en cierto sentido no se aprendía. Se tenía desde un principio y se tenía que
reencontrar poco a poco.
La estirpe de
los hacedores, los aprendices de dioses, era olvidada y recordada en forma
recurrente por los hombres desde que éstos comenzaron a caminar erguidos por
los páramos. Habían recibido muchos nombres distintos. A veces eran venerados,
otras desdeñados, aunque siempre fueron esperados. Es verdad que en un
principio intentaron esquivar las ciudades; sin embargo, cuando éstas
comenzaron a proliferar fue inevitable el que comenzaran a frecuentarlas,
también.
Hacía 500 años
que el Hacedor se mudó a Europa; provenía de Asia, donde nació hacía ya casi
tres mil.
Los aspirantes
a Dios tenían que ensayar. No estaba recomendado que los principiantes actuaran
con lo vivo. Los errores podían tener graves consecuencias, difíciles de
reparar. Y de hecho prefería olvidar algunos incidentes en este sentido. La astronomía era un buen lugar de juegos y
ejercicios. La ciencia decía que en unos días se iba a producir un eclipse de
Luna, pero lo que la ciencia no sabía era que ese eclipse iba a ser alargado
durante dos segundos mas de lo debido por la acción de nuestro joven aprendiz.
No era demasiado complicado, pero sí suponía un cierto riesgo; el margen era
estrecho, y alterar los ritmos naturales de los astros más de lo debido podría
tener consecuencias graves que solo se podían enmendar por dioses más
experimentados. Un cambio prolongado en cualquiera de las órbitas de los astros
podía desencadenar una reacción en cadena. Las lunas estaban bien para las
prácticas, aunque si eran de planetas
poblados el cuidado tenía que ser mayor. Así que, llegado el día, actuó. Salió
todo bien, como era costumbre en sus últimos tiempos. Sin embargo, era
insuficiente para él. Hacía tiempo que estaba preparado.
Aquel día
estaba con humanos en una piscina pública. Era importante y estaba recomendado,
interaccionar con los mortales de la forma mas natural posible. Nadie se
percató del golpe seco que el niño se dio cerca de la sien. Dos segundos
después y el agua comenzó a penetrar sin permiso por su boca, colmando su
esófago y su estómago, aunque no pudo llegar a sus intestinos. En su retorno
comenzó a anegar los pulmones. El oxígeno no podía fluir al cerebro, y comenzó
a ahogarse, en silencio. La pelota voló, como por encanto, al otro lado de la
piscina y con ella la atención de sus amiguitos. Y allí estaba, inconsciente,
tragando un agua mortal, que unos segundos antes había servido para divertirle.
El tiempo alteró de manera dramática su ritmo, comenzando su peculiar cuenta
atrás. Bastaron diecisiete segundos: dieciséis, quince, catorce, trece, doce,
once, diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno. El niño
había muerto.
Alguien se
percató. El socorrista reaccionó, se tiró a la piscina y lo recogió con
solvencia. Al mismo tiempo, una señora gorda pidió, a gritos, el auxilio de un
médico. Había uno, bueno una, en la reunión del fondo de la piscina. Los padres
volaron de sus hamacas. Alguien agarró con fuerza a la madre; su hermana, creo.
El socorrista sacó al niño de la piscina, pero ya no era un niño, era una masa
inerte con máscara de niño y labios azules. La médico llegó y comenzó a intentar
reanimarle. Consiguió expulsar parte del agua que ya era parte de él. El
pequeño corazón no quiso hablar. El padre se arrodilló ante su pequeño, le
cogió de la mano y se la apretó con mucha fuerza, no podía llorar, sólo le miraba.
La gente, arremolinada,
estaba en silencio. La desolación no era mas que una nausea compartida. Sonaban
los insectos del verano, los pájaros que no supieron enmudecer ante las
circunstancias y la insolente televisión, ubicada al fondo del bar. Seis
minutos, quizás siete, el esternón del no niño se quebró por la intensidad del
masaje de reanimación. El corazón no respondía, no podía hacerlo.
El Hacedor, el
novato aprendiz de Dios, se coló con disimulo entre la multitud abigarrada, se
acercó al muerto, le rozó con disimulo su talón derecho. Veinte segundos antes
la doctora dejó el masaje, exhausta. El corazón volvió a borbotear, regando con
generosidad renovada su por entonces ausente cerebro.
El Hacedor
superó su prueba.
Francisco Carrascal
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ENSAYO
Marosa Di Giorgio: “La
rosa de los vientos”
La
recuerdo en las tardes- noches
montevideanas, sentada en una mesa del mítico Sorocabana, centro de reunión de
generaciones de intelectuales y bohemios uruguayos a la que nos uníamos como meros observadores un grupo de
amigos estudiantes de periodismo de la UTU.
Originaria
de Salto nacida en 1932 y fallecida en Montevideo el 17 de agosto del 2004, en
un día típico del invierno uruguayo, gris, frío, con lloviznas intermitentes.
Desde 1978 había “bajado” a la capital la que se convertiría en una de las
mejores poetas uruguayas del siglo XX.
Poesía
que vendría “cargada” en su genética. En un reportaje realizado por la Revista
3 en julio de 1997, Marosa comentaba: “Mamá y mis tías tenían, “la vocación”,
escribían pero en su casa. La veta estaba, era claro en la manera en que leían
y recitaban los poemas. Era una cosa común oírlas decir poemas”.
Marosa
se casó con la creación literaria, específicamente con la poesía, más que nada.
No se casó ni tuvo hijos, aunque en cada uno de sus poemas delineados
originalmente a mano como escribía nos ha dejado una herencia invaluable. A tal
grado que su escritura es muy difícil de clasificar o encasillar.
A
mediados de la década de lo sesenta, su libro titulado Historial de las
Violetas (1965) llamó la atención de la crítica, el influyente Ángel Rama desde
las páginas del semanario Marcha la ubicó en un sector de excéntricos de la
literatura uruguaya a los que llamó “raros”.
Su
posterior llegada a Montevideo donde alcanzará su cumbre creativa en la década
de los 70 y en los 80, en esa época, Marosa realizará un gran número de recitales
en Uruguay y Argentina interpretando su poesía de donde saldrá un espectáculo
denominado El lobo que posteriormente sería llevado al cine por Eduardo
Casanova.
Obtendrá
innumerables premios entre los que destacan el Fraternidad que otorga B´Nai
B´Rith en 1982 y la beca Fulbright en 1987.
Con
los años también llegaría el reconocimiento internacional a su obra,
enriquecida de lo puramente poético a lo narrativo. Así apareció el libro de
relatos, El camino de pedrerías en 1997 y la novela erótica Reina Amelia en
1999. Es que Marosa construyó un mundo pleno de destellos, iluminaciones, fantasmagorías,
donde el erotismo se pasea con diversos ropajes.
Corría
1993 cuando fue invitada a Francia, era premiada en Colombia en el 2001 y su
prestigio recorría el continente hasta llegar a México donde publicará el Tucán
de Virginia y formará parte del libro Encuentro de Poetas, Oaxaca 2000.
En
opinión del escritor rochense Elías Uriarte, “Si como afirmaba Goethe lo
particular es lo propio del arte, aquello inimitable puesto que nos pertenece a
nosotros mismos, es posible que haya pocas obras más particularizadas en
nuestra literatura que la de Marosa Di Giorgio”.
Particularidad
que según el crítico uruguayo Roberto Echavarren, doctorado en letras en la
Universidad de Paris VIII afirma: “Universo de pronombres y jerarquías
intercambiables, juego de amenaza onírico y chamánico en contraste con un
contexto positivista y estéril de consignas y compromisos, cuando no de mero
realismo inane, la poesía de Di Giorgio no solicita el consenso de ningún
mandarinato cultural”.
Esa
cara en la que sus labios pintados de un rojo carmesí, destacaban en el pálido
rostro y que vestía habitualmente con ropas de subidos tonos es posible que
siga viajando en los mágicos jardines de su niñez y se haya transformado en la
rosa de los vientos de la poesía uruguaya.
Entonces era el alba de la vida.
Habitábamos un pueblo pequeñísimo;
las casas estaban hechas de porcelana
y
enredaderas; no dormía nunca; me
acostaba a las tres de la madrugada,
rodeada de estrellas, y despertaba al
minuto siguiente, con las voces de
mamá y con las rosas. Y comenzaba,
otra vez a rondar las casas de los
vecinos.
A lo lejos, parpadeaban las
calandrias.
No
puedo decir en qué país nací. No
Recuerdo ningún dato, no queda ningún
documento.
Pero, sé que el amor brillaba y no se
podía morir.
(de Clavel y tenebrario 1979).
Lic. Washington
Daniel Gorosito Pérez
e-mail: danielgorosito@prodigy.net.mx
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ENTREVISTA
a Lisi Turrá (poeta)
¿Dónde naciste ?
Nací en Buenos Aires, Argentina
¿ Por qué Guadalajara, como tu segundo hogar ?
Llegué a Guadalajara con mi pareja por un trabajo y
aquí nos quedamos, desde 1998.
México es un país que me ha partido la cabeza en
veintemil pedazos, por su mística particular, su locura y su misterio. Ese
misterio me dio una visión distinta de la vida y ha favorecido mi escritura
poética. Dudo que si me hubiera quedado en Buenos Aires yo estuviera
escribiendo como lo estoy haciendo. Uno se “trastierra”, como ha dicho Gelman.
En mi caso considero que no cambié un país por otro, simplemente sumé a mi vida
otra patria que me dio amigos, la posibilidad de seguir creciendo como poeta y
una visión cosmogónica que linda con la magia. Argentina es un país demasiado
racional, más aun viviendo en la capital, que te obliga muchas veces a ser
“perfecto”. En México la perfección se logra por el camino de prueba y error,
con libertad y espontaneidad. De otro modo jamás hubiera podido hacer radio sin
tener la más mínima experiencia, apoyada y sostenida por dos grandes poetas
como son Raúl Bañuelos y Jorge Souza. Ellos vieron en mí alguna condición para
lanzarme a un proyecto de esa naturaleza, en una radio de gran difusión en
Jalisco como es Radio Universidad de Guadalajara, 104.3 FM. Nuestro programa,
“Las ruecas del tiempo, poesía para destejer la memoria”, me dio una gran
capacidad de investigación y mucho conocimiento. Me lo sigue dando, es una plusvalía
que no tiene precio.
FULANA es un libro amasado y cocinado durante largos
ocho años. Después de publicar Vía, en el 2001, supe que mi trabajo poético
debía ser sometido al rigor y a la experiencia de lectura de grandes poetas.
Fue decantando lentamente, como cuando se derrite una vela y me permitió
amalgamar una voz argentina mezclada con la mexicana, producto de mi vida aquí.
Uno no se puede sustraer al habla cotidiana del lugar donde vive. El resultado
fue algo que para mí es magnífico y original. Es un libro con pulso musical de
ranchera pero más de tango, algo así como una mezcla de “Museta y de Adelita”.
En la primera parte hablo de las cosas que conforman mi mitología personal: la
muerte, la soledad, los gatos, el insomnio, la escritura poética. La segunda
parte está dedicada a los artistas que
de alguna manera me han marcado y que siempre andan volando alrededor mío como
las musas. Claro que hay muchos más que no están en este libro. La tercera
parte es el “Chan chan” del tango, una coda, una reflexión desolada de lo que
soy y lo que me falta.
Tengo publicados dos libros:
VÍA / Universidad
de Guadalajara / Campus universitario del norte / 2001
FULANA / Editorial La
Zonámbula / 2009
La poesía es un vehículo misterioso que me permite
expresar el inconciente. Rimbaud decía que te da videncia, Octavio Paz que es
oracular. Yo coincido con eso. Lo que la razón no me permite ver, la poesía me
lo sirve en bandeja, aunque muchas veces sea hermética hasta para mí que la
escribo. Es infinita e insondable. La poesía, como los gatos –que a la hora de
hacer gatitos pueden muy ruidosos– llega a manejar un silencio casi
sobrenatural. La poesía y los gatos me curan la cabeza.
¿Qué opinas de los
jóvenes escritores?
Fundamental leerlos y escucharlos, fundamentales son
las revistas que los publican, pues ahí se cocina el guiso de lo que será
después. Eliot decía que ha partir de los 25 años un escritor se puede comenzar
a considerar maduro. Te puedo nombrar algunos jóvenes poetas de Guadalajara que
están transitando por la buena senda: Abril Medina, Paty Mata, Danivir Kent,
Hugo Plascencia, Leticia Cortés, Xitlálitl Rodriguez, Fernando Carrera, entre
otros.
¿Cuáles son tus tres libros favoritos?
¡Son mucho más que tres!
A los 18 años me deslumbró la poesía de Raúl González
Tuñón (Arg) y me lo eché todo, podría decirte que es el que me abrió la puerta.
Tiene un libro maravilloso que se llama “A la sombra de los barrios amados”.
“Sordomuda” de Jorge Boccanera, también argentino. Marosa di Giorgio de Uruguay
con sus “Papeles salvajes”, los cuentos de Clarice Lispector, las novelas de
Conrad y Dostoievsky, la poesía de William Blake, Rubén Bonifaz Nuño, los
chinos, Nezahualcoyotl, Eugenio Montejo, Gelman,
“Gargantúa y Pantagruel” de François Rabelais, La
“Ilíada y la Odisea” de Homero, “La Eneida” de Virgilio. Me mató “El infierno”
del Dante y “El río” de Luis Cardoza y Aragón. “La tierra Baldía” de Eliot y no
me quiero olvidar de Vallejo, Neruda, Cisneros. Una maravilla más: “Poeta en
Nueva York” y toda la poesía de Lorca.
¿Le sigo? Los poetas del tango: Homero Manzi, los
Expósito, Cátulo Castillo, Discépolo, Gardel. Los poetas del rock de la ciudad
donde crecí: Spinetta y Charly García. Esto es infinito, no puedo reducirlo a
tres.
¿Dónde fue tu primera lectura?
En la cantina de La
mutualista, en 1998. Cuando llegué a Guadalajara estaban organizando
“los lunes de poesía” y yo empecé a colaborar haciendo unos carteles para cada
presentación. Arturo Suárez se encargaba de las reseñas de libros, y ahí
andabamos todos licor en mano disfrutando del momento. Me tocó leer con Miguel
Reinoso. No me olvido más, estaba muy nerviosa.
¿Qué piensas publicar actualmente?
Estoy escribiendo dos libros: uno de poemas eróticos y
otro más reflexivo y filosófico que tiene que ver con la escritura poética en
líneas generales. Según el ánimo le entro al libro. El erótico ya lo tengo casi
terminado, aunque me faltan algunos “desmanes” por escribir todavía.
¿A los
cuántos años comienzas
a escribir ?
A los once
años, sin que nadie me lo demandara, y me salió poesía. No era para nada
conciente, afortunadamente.
¿ Dónde
encontramos tu último libro?
En Guadalajara: en las librerías Gonvill, El Ágora,
Ítaca, y directamente con la editorial La Zonámbula, o conmigo
¿Cuáles son tus tres
escritores favoritos?
Libros y escritores no los puedo separar, como habrás
visto en la pregunta más arriba.
Pero para ilustrarte un poco más mis debilidades
artísticas te nombraría algunas películas que me impactaron como lo hizo la
literatura: “Amarcord” de Federico Fellini, “Yojimbo el mercenario” y “Los
siete samurais” de Kurosawa, “Milagro en Milán” de Vittorio de Sica, “La
trilogía de Samurai” de Hiroshi Inagaki, “Brazil” de Terry Gilliam, “Pulp
Fiction” de Tarantino, “Oldboy” de Chan-Wook Park……… ¡Híjoles! ¿Ya estufas?
Por Alberto
Neri.
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POESÍA
Palabras
a ojos cerrados
Ya dejé de escribir en servilletas y en papel de baño,
también boté los aerosoles, los crayones y los lápices. Compré un computador
sin monitor con un teclado sin teclas. Sigo cada indicación de los doctores
cuando llaman por teléfono. Me prohibieron los celulares por el peligro de los
mensajes de texto. Me llaman para no escribir las recetas. Dicen que en
cualquier lectura puede haber una recaída. También me prohibieron usar lentes y
tomar sopa de letras. Salgo de casa con los ojos vendados. Y cada hora tomo dos
píldoras de enajenación.
Quise quitarme los párpados con un bisturí para no ver las
palabras a ojos cerrados, pero me di cuenta que era más sencillo conservar los
párpados con las cuencas vacías. A pesar de que todos estos tratamientos
convencionales y caseros no parecen funcionar, no estoy preocupado. Mañana
empiezo con un nuevo régimen. Una pastilla experimental de cianuro. Los
doctores dicen que la rigidez, la falta de apetito y de respiración pueden ser
algunos efectos secundarios. Pero todo sacrificio es válido.
Mamá
cortaba cebollas
Mamá se escondía tras la densa nube de la cotidianidad
Repetía
de memoria el mismo llanto
Pero
el humo en sus ojos le ayudaba a disimular
Ella
cortaba cebollas porque sí
A veces se cortaba los dedos
Se
confesaba todas las tardes
Los
domingos en la iglesia no miraba a nadie
Y
mantenía silencio solemne
Mamá
cortaba cebollas
A
veces se cortaba los dedos
Un
día se cortó la garganta después de misa
Supo
que el obispo había muerto
Adolfo Santistevan López (Guayaquil, Ecuador, 1986)
Estudiante de Comunicación Social de la Universidad Estatal de Santiago de
Guayaquil. Miembro del taller literario El Quirófano. Obtuvó la Primera
mención en el Concurso del III Festival de Poesía Joven Ileana Espinel
Cedeño(Guayaquil, 2010). Participó FIL de Lima 2011 “Palabras
para abrir un mundo”. Sus textos han sido publicados en varias antologías
nacionales y han sido traducidos al francés y al inglés.
********************************
Cada
época tiene su cámara
diminuta
para la disección.
Sobre
la mariposa hay libros ilustrados
que se
compran y se leen en el Coliseum.
El
libro mostraba fotos de cómo disecar las alas,
apresarlas
intactas contra la superficie del vidrio.
Hay
clavos invisibles, diminutos para esta operación,
en las
puntas de las alas, hacia los bordes, se injertan.
Se les
inyecta al cuerpo un líquido que no deja pulverizar el polen.
Luego
se unta un perfume para que no pierdan el color.
Pequeños
rectángulos vidriosos
exactos
a esos con que se analiza la sangre.
Vidrios
sin peso que el naturalista
ha
escogido para resguardar el pequeño hallazgo
se
colocan encima de la delgada momia.
Así
será admirada en el museo,
mostrada
en fiestas entre conversaciones de scotch y vino.
Magali Alabau nació
en Cuba. Estudió teatro en la Escuela
Nacional de Arte (Cubanacán. En 1967 se
establece en Nueva York donde funda el Duo Theater. Se desempeña como actriz
hasta 1985 destacándose no sólo como pionera del teatro hispano neoyorquino,
sino también como una de sus más notables interpretes. En 1986 la Editorial Maitén de Chile publicó
su primer libro de poemas, Electra, Clitemnestra. Ese mismo año, la
Editorial Rondas de Madrid publicó La extremaunción diaria. Ganó el Primer
Premio de poesía de la Revista Lyra en 1988 y obtuvo la beca Cintas en 1990.
El Instituto Latinoamericano de Poesía en New York premió en 1992 su libro
Hermana, publicado por la Editorial Betania en Madrid. En 1991, Betania
también publica Hemos llegado a Ilion y en 1993 la Editorial Torre de Papel
publica Liebe. Sus poemas han sido publicados en revistas y antologías de
Estados Unidos, Europa y América Latina.
En la actualidad reside en Woodstock
***********************************************
El
delirio de Alicia
“Y desde entonces,
–añadió el sombrerero
con una voz tristísima-
el tiempo cree que
quise matarlo.
Ahora son siempre las
seis de la tarde”.
Lewis Carrol
I
Entre arbustos asfixiados en ceniza, envuelta en su desnudo
avanza Alicia; con sus tacones fosforescentes que resplandecen bajo las hojas
cuando se revuelca con el día.
Compite con la luna una sonrisa infecto-contagiosa de burdel,
con la que rocía el delirio dentro de mi sombrero de copa.
Y aunque robe pálidas amapolas de las ventanas para maquillar
las ojeras que le ensombrecen el rostro, seguirá siendo una puta.
II
Relegada por los años, Alicia destierra el pasado al eclipse
de su memoria. Se balancea entre narcotizados pistilos, recordando la inocencia
que cayó, mientras el tiempo huía delante de ella.
Cautiva del desenfreno, sería capturada por los aromas de un
capullo que se abre a destiempo, hasta acostumbrarse al país donde los diálogos
son exclusivos del lenguaje de su cuerpo.
El sendero de retorno se ha nublado entre esquirlas de
desengaño y el humo de las secreciones. Aunque se harte del olor de los
estambres en primavera, le será imposible regresar. Los espejos ya no reconocen
su cuerpo.
III
Ella acaricia el algodón que se escurre de su cama, mientras
seduce niños con la miel de sus ojales y discreta les tiende el camino hacia su
entrepierna.
Embriagado por su sexo, la persigo entre un césped de
colillas hasta adentrarme en sus gemidos y quedar atrapado en el laberinto de
su cuerpo; espiral convexa de veneno donde asoman un par de nardos sin
germinar.
Alicia es un parque
herrumbrado, donde los huérfanos se masturban arrojando las flores orgásmicas
que adornan su cabello. Al verla correr tras la noche que apagó con su aliento,
no lo podría ocultar. Me he quedado con el néctar de su cuerpo.
Giovanni Salvatore Bayas Aguiar (Guayaquil, 1990). Estudiante
de Comunicación Social en la Universidad Casa Grande, Guayaquil-Ecuador.
Miembro del taller literario “El Quirófano”, dirigido por el escritor
Guayaquileño Augusto Rodríguez. Participante de la XXI Feria internacional del
Libro 2011 en La Habana, Cuba. Ha sido publicado en revistas literarias locales
y está por publicar su primer libro.
********************
Teus olhos
Teus olhos
De cantante alegria
Sabem o livro do amor
E seus braseiros
Teus olhos
Sopram na língua
Dos almos ventos
Uma colheita
De beijos
E poemas em voo
Teus olhos de ave sonorosa
Tecem ninhos
E lençóis alados
Tus ojos
Tus ojos
De cantante alegría
Saben el libro del amor
Y sus braseros
Tus ojos
Soplan en la lengua
De los buenos vientos
Una cosecha
De besos
Y poemas en vuelo
Tus ojos
De ave trinara
Tejen nidos
Y sábanas aladas.
(Traducción:
Gabriel Solís, poeta y profesor uruguayo)
Paulo
Bacedônio: Nació el 15 de enero de 1974, en Porto
Alegre, Río Grande do Sul, Brasil. Poeta, artista plástico,
editor y investigador.
Publicó: Embrionário (1996); Livro
cálido (2005); IV poemas (2006); 7 poemas cálidos (2006); vagasAvapor (2008); Três
poemas bilíngues, en portugués y español (2009); Quatro poemas bilíngues,
en portugués y español (2010).
Participó de los V, VI y XVI Congreso
Brasilero de Poesía en Bento Gonçalves/RS (1997/1998/2008), del I Encuentro
Internacional de Poesía, en Jaguarão/Brasil y Rio Branco/Uruguay (1998), de la
VII Bienal Internacional de Poesía Visual/Experimental de Méjico (2001), del
5to A.V. Text-Fest, Festival Internacional de Literatura Experimental, en
Mexicali/Méjico (2002), del 5to Encuentro Internacional de Poesía Visual,
Sonora y Experimental, en Buenos Aires/Argentina (2002), de los Festivales
Porto Poesía 1, 2 y 4, en Porto Alegre/Brasil (2007/2008/2010), de la XIII
Muestra Internacional de Poesía Visual, en Bento Gonçalves/Brasil (2008), de
las 1ª y 2ª EX!POESÍA - Bienales de Poesía Experimental de Euskadi, en
Euskadi/España (2008/2010), del 6to Encuentro Internacional de Escritores,
en Tinogasta/Argentina (2010) y del XV Encuentro del Mundo de la Cultura, en La
Serena/Chile (2010).
Participó de exposiciones de pintura,
dibujo, grabado, libro de artista, poesía visual y arte correo en Brasil y en
los siguientes países: Cuba, Argentina, Francia, Venezuela, Romenia, España,
EE.UU., Bélgica, Canadá, Italia, Alemania, Reino Unido, Portugal, Holanda,
Chile, Luxemburgo, Australia, Malasia, Grecia, Russia y Uruguay.
Ha obtenido premios y distinciones por su
labor artística.
Propiedad de
Administrador
VIDEOS
Ángel Rafael Nungaray
Ángel Rafael Nungaray, (Guadalajara, Jal., México,
1968.) Es autor de los poemarios Estaciones
de la noche (2002), En el vacío de la luz (2002), Morada
ulterior (2004), Plexilio (2008), Escalar el vértigo (2009)
yPenínsula apócrifa (2010).
Está
incluido en Poesía viva de Jalisco (2004), Muestrario de letras
en Jalisco (2005), Los mejores poemas mexicanos (2006), Animales
distintos. Muestrario de poetas mexicanos, españoles y argentinos nacidos en
los sesenta (2006), El mapa poético de México (2008), Panorama
de poesía mexicana(2009) y Muestrario de poetas de Jalisco (2010).
Es
becario del Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico de
Jalisco, auspiciado por la Secretaría de Cultura del Estado y CONACULTA
2010-2011.
Propiedad de
Administrador
NOTICIAS Y EVENTOS
Querétaro, QRO
jue 20 oct 2011, 20:30
Querétaro, QRO
mar 25 oct 2011, 20:30
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